domingo, abril 15, 2007

La eternidad de cada día

Sonando en mi cabeza: Gloria (Nosoträsh)
Pensaba en escribirte unas cuantas cartas,
contarte lo que hace tiempo nunca me pasa.
Sería tan aburrido
y muy poco interesante.
Hoy tengo mil y una ideas para esta tarde:
hacerme un vestido con mapas de los lugares
que he visitado desde que me dejaste,
plantar flores de maría
o perderme por las calles,
cenar con el camarero de nuestro restaurante,
bailar por este pasillo que esta tan frío,
mezclar chocolate y leche para un batido,
pegar saltos en la cama,
mejor si es acompañada,
acostarme los domingos
ya muy de madrugada.

Mientras comentaba hace un tiempo con un buen amigo teorías sobre el espacio y el tiempo, recordé la teoría del eterno retorno que el nihilismo robó a los antiguos griegos. La belleza que encierra esa teoría es brutal; por certera y simple, por compleja y verdadera.
Hablábamos de Matrioskas y de mundos infinitamente encerrados en otros mayores. De escenas y secuencias que repiten existencias cíclicas en la Historia y en nuestra vida, de cómo el concepto de tamaño y de eternidad se pierden cuando las referencias nos son desconocidas.
Nada es mucho ni poco cuando no hay nada que sea mayor o menor.
La física, las matemáticas, se confunden con la metafísica. Con muchas más limitaciones pero al igual que ella, no tendrían sentido sin la presencia de coordenadas. El problema sobreviene cuando descubrimos que las coordenadas no son reales, que los puntos absolutos e inamovibles nunca han existido fuera de nuestra mente.
Así en el día a día nos vemos obligados, como investigadores teóricos de nuestra propia existencia, a imaginar nuestras propias coordenadas. Puntos y líneas que proponemos como absolutos cuando en realidad no dejan de cambiar y moverse dentro de una verdad universal de la que tenemos que resignarnos a no conocer ni siquiera de su existencia.
Si la carencia de referencias impide reconocer lo grande y lo mínimo, es admisible pensar que en nuestra vida esta carencia nos aleje del discernimiento entre el bien y el mal. Entre el ridículo y la grandeza.
Con esta incapacidad es fácil cometer sin-sentidos en busca de una teoría personal que puede o no ser cierta.
En estos días la realidad se ha cernido sobre mis propias cábalas, y ha acabado por aniquilar una magia que pudo haber sido nada más que un truco invisible a mis ojos miopes.
Egoísta o nihilista, no importa. Voy al futuro, y aún temiendo la inevitable repetición de dramas y comedias, voy sin miedo.
Por que nada es mayor o menor, mejor o peor, si la coordenada eres tú.

En momentos de inútil trascendencia vital, como en un ciclo cerrado al exterior, el pensamiento revuelve canciones que puedan aportar razones o explicaciones. Con la revuelta, los clásicos son los ganadores.

Nosoträsh es el grupo fetiche de muchos y muchas. Razones sobradas hay para ello. A unas composiciones pop brillantemente concebidas y ejecutadas, se suma la delicadeza de limitadas historias universales. Pequeñas verdades que de tanto repetidas en nuestras vidas, construyen la historia de nuestra existencia.

Con cuatro años de vida, Gloria es posiblemente la mejor canción de las asturianas. Ritmos percusionados animan el giro del drama a la diversión. Nunca hay que escribir cartas al pasado, por que si todo retorna, es mucho mejor esperar cenando en restaurantes caros.

miércoles, marzo 07, 2007

Por el poder del tecno-pop

Sonando en mi cabeza: Vamos a casarnos (Hidrogenesse )

Vamos a evitar que te devuelvan a Hungría

Vamos a casarnos

Vamos a impedir que te deporten a Hungría

Vamos a casarnos

Vente conmigo, me han dado una beca por un año a Estados Unidos

Vamos a casarnos

Vamos a casarnos

Vamos a beneficiarnos del descuento de pareja en el cine, en el gimnasio y en la ruta

Vamos a casarnos

Vamos a casarnos

Aunque solo sea por diez años

Solo tienes que ser fiel diez años

Vamos a casarnos

Vamos a casarnos

Vamos a casarnos

Sí quiero

Vamos a casarnos

Es bueno

Casarme contigo

Va en serio

Cásate conmigo

Te quiero

Te quiero

Te quiero

Te quiero

Te quiero

Te quiero

Cásate conmigo

Cásate conmigo

Vamos a casarnos.

Animalitos era uno de los discos más esperados del inicio de año. Y no solo por los tradicionales seguidores del tecno-pop underground, sino por una amplia representación de indies que ahora se dicen gustosos por las maneras de los proyectos nacidos bajo el amparo del sello de Genís Segarra y Carlos Ballesteros. Habrá que admitir, pues, que el Imperio Austrohúngaro ha retomado la fuerza perdida hace siglos y cada una de sus nuevas referencias se convierte en un hito histórico.

La posibilidad de decepción aumenta exponencialmente con las expectativas creadas, más aún cuando el producto ofertado tiene las claras limitaciones que ofrece Hidrogenesse. Esto, en realidad, no ha de ser una crítica negativa. Por que dentro de los límites en los que se mueve la música de Carlos Y Genís encontramos valores muy positivos. El mismo ingenio con toques de humor absurdo de siempre encerrado en unas bases más consistentes adornadas con una instrumentación que cimenta como nunca sus melodías. Más que suficiente para un trabajo sin pretensiones.

Estos valores, no obstante y dada su insistencia, actúan como un veneno de corto alcance. En pequeñas dosis puede provocar reacciones favorables, pero en grandes cantidades empacha más que un discurso atormentado.

Será por ello que han esperado hasta cinco años en editar un nuevo elepé.

viernes, marzo 02, 2007

Y con estas cosas se nos va pasando el tiempo

Sonando en mi cabeza: Torremolinos (Linda Guilala )

El final del invierno acostumbra a ser poco llevadero. Esperando el calor, los pantalones cortos, las cervezas en la yerba de la facultad y el Festival de Eurovisión no es posible encontrar tiempo para disfrutar de las últimas nieblas y mañanas de frío.

Así que febrero se convierte en el peor mes del año. Con suerte, al menos, es el más corto también.

A la monotonía invernal de la estepa castellana se une el costumbrismo siberiano de mi propia vida. Mucha cerveza, poco trabajo y depresiones matinales.

La vida de becario es interesante en los primeros meses, cuando aún no necesitas involucrarte en el trabajo y lo único que te preocupa es que por primera vez en tu vida cobras algo parecido a un sueldo Y que podrías independizarte si no te encantara que mamá te prepare la comida, te haga la cama y te pague la banda ancha.

Al pasar el tiempo y ser piedra angular de la investigación, al asignar a tu persona, ingeniero como eres, responsabilidades propias, pues se te quitan las ganas de salvar al planeta de la tiranía del petróleo.

Por que, siendo sinceros, y aún pudiendo ser mi propio futuro (y esto es mucho más transcendental a que sea el futuro de la humanidad) los biocostumbibles me producen aburrimiento e indiferencia.

Y con estas cosas, acabas por perder el interés en probetas y pipetas y lo encuentras en el Erasmus de turno, aunque sea francés, qué más da. Y es que tendrá novia, pero el francés del laboratorio es más maricón que yo, que mis amigas ya lo han determinado así y lo que ellas dicen va a Santa Misa (me haría yo al catolicismo si diesen misa ellas)

Descubro así, en febrero, que es un mes muy puto, que soy un obsesivo. Si no encuentro una distracción ajena a mi mente, me la invento. Y le puede tocar al francés o al nuevo disco de Parade. Me obsesiono, invento, y ya me veo en plan Tolkien creando un universo paralelo lleno de hobitts y elfos en perpetua orgía.

Y encuentras siempre algo mejor que hacer que irte a la cama, quizás escribir esto, quizás que alguien te pida matrimonio vía Messenger. Para luego no tener tiempo de día para llamar a María o contestar aquel amable SMS de tu compañera de CAP.

A lo mejor si fuera el hombre de mi vida quién escribiera en mi móvil, cambiaría de idea y me enamoraría del bioetanol, de Tolkien y de la Santa Misa.

miércoles, enero 31, 2007

Si te pillan meando aceite en vez de orina

Sonando en mi cabeza: Mi novia es un robot (Puntapié )
Mi novia es un robot
Un androide
Es lo peor
Imaginare
Mi novia es un robot
Imagina
Que todo lo que bebe es gasolina
Que todo lo que come son vinilos
Si se esnifa mi estéreo
Y se pone toda pedo
No se como lo puedo aguantar
Pero es que mi novia es especial
Mi novia es un robot
Un androide
Es lo peor
Imagínate
Mi novia es un robot
Estoy aburrido aquí metido
En el water de las chicas
Ella opina
Me critica
Que soy sobreprotector
Pero yo creo que es lo mejor
Uoo
Por que imagina
Si te pillan
Meando aceite en lugar de orina
Sabes que eso significa
Que te vas a otra nación
No imagino peor situación
Fastidiará nuestra relación
No imagino peor situación
Para los dos
Mi novia es un robot
Mi novia es un robot
Mi novia es un robot
Mi novia es un robot
Un androide
Es lo peor
Imagínate
Mi novia es un robot
Robot, robot, robot, robot...
Hacer estribillos fáciles es algo harto complicado. Si no lo fuera, este país estaría lleno de grupos como Ellos, Fangoria o La casa azul. Y bien sabemos todos que no lo está.
Cualquier fan del difícil conjuro mágico cocinado en la combinación de melodías simples y ritmos electrónicos machacones no puede dejar de rendirse a los pies de Puntapié. Letras insustanciales con temática mil veces repetida (novias robot, amores catódicos) forman el acompañamiento ideal a un dominio, muy poco habitual en la globalización shyntpop, de los tiempos y las composiciones tecno-pop.
Desde momentos cálidos y delicados a explosiones rompepistas, Puntapié editan su primer EP, Canapé. Esperemos que la suya no sea una inauguración del MUSAC, y después de los entrantes llegue un buen cordero asado. Quien sabe si, con un poco de suerte, estamos hablando de futuras estrellas del estribillo fácil.

sábado, enero 20, 2007

El folk de lo cotidiano. Parte 2: Practicar nihilismo con el bigote sucio.

Sonando en mi cabeza: Nunca conocí a Liberace (Los Intronautas)
No va con mi carácter
mentir y engañar
Sabes no es lo mío
inventar por inventar
Solo una vez lo hice
No volverá a pasar
Ahora me confieso
y te digo la verdad:
Nunca conocí a Liberace
Oh, no.
Nunca conocí a Liberace
Oh, no.
He viajado a Las Vegas
Pero él ya no vive ahí
Pero a pesar de todo
no puedo evitar
soñar con que algún día
él me viene a visitar
Es una fantasía
difícil de cumplir
Ya llegará algún día
Hoy por hoy he de admitir:
Nunca conocí a Liberace
Oh, no.
Nunca conocí a Liberace
Oh, no.
He viajado a Las Vegas
Pero él ya no estaba ahí
Ahí (x3)
La crisis existe. Existe siempre aunque no siempre se haga notar. Cuando no lo hace vivo en falsa armonía, inconsciente en mi conciencia de su presencia. Cuando lo hace, veo inevitable el pesimismo. Causa última de mi querencia por los momentos estáticos, los equilibrios y los puntos fijos.
Y es que no podría concebir una habitación propia sin tonos azules ni imitaciones picasianas, o la ausencia de un cedé de Ellos cerca de mi reproductor. El mío es un carácter conservador, cobarde, incapaz de asumir cambios sin traumas. Puede ser lamentable, casi más aún dejar constancia de ello. Pero cierta y desconocida trama mental me impide dejar de hacerlo.
De todos modos esto es solo filosofía, y alguien que conoce mucho de la vida real me dijo en su día que la filosofía apesta. Seguro que Nietzsche no se duchó en la vida, decía. Y nos convertimos a la Ciencia, asustados por el bigote grasiento del señor aquel que decían quería acabar con los judíos del mundo.
Yo prefiero pensar que así es, que las mías no son otra cosa que divagaciones baratas que invento para emborronar los buenos amigos, los buenos momentos que suceden a cada paso, las locuras en fin de semana y el tecno-pop casero.
Así, aunque no pueda relatar en términos propios las impresiones del último fin de semana, de la última cerveza o del último encuentro fortuito, me resisto a hacer morir Moderno de mierda. El blog y el personaje, que aún siguen siendo yo mismo. Aunque sea en un trasfondo que resucitará cualquier día.

Los Intronautas estaban liderados por dos eminencias: los hermanos Canut, Nacho y Mauro. Bajo un punk de nuevo corte, con bases programadas y letras con ánimos irónicos e incendiarios, Intronautas compusieron temas rápidos (en la línea de sus máximos referentes, Los Ramones) y de sonido sucio, distorsionado por mil guitarras, bajos y baterías. Composiciones nada adornadas, nada estudiadas, como nacidas de escasa media hora de inspiración.
Desconocidos para el gran público, Intronautas apenas publicaron un álbum como acompañamiento para un fanzine musical y alguna canción en el extraordinario (en muchos sentidos) sello Spicnic.
Hace apenas dos años, Susurrando, reeditó aquel Nunca conocí a Los Intronaútas, contenedora de esta pequeña joya del pop-punk hispano, Nunca conocí a Liberace
Seguro que a FanMa le apasionan.

martes, enero 16, 2007

El folk de lo cotidiano. Parte 1: Derrotismo regional.

Sonando en mi cabeza: Shopper de una intelectual (L Kan)
Para que voy a estudiar
si puedo ser la shopper de una intelectual
Tú que vas tan mal vestida
ponte sexy y atrevida
Yo que soy tan animal
dame un barniz cultural Que si la globalización
no mola nada
pero pruébate este top
Y yo me leo a Baudrillard
Pero debes prometerme
que tú te vas a pintar
También lo hizo la Beauvoir Ahora ya se quien es Bourdieu
Pero yo insisto de leopardo vístete
pues gracias a nuestra amistad
hay otra clase social
Todos tendrán que estudiar
a la frívola intelectual.
La verdad es que tengo los ojos cansados. No importa por que aún no es hora de acostarse; no cuando sientes que hay algo mejor que hacer. Algo como encender el ordenador e imprimir a base de electrones pequeñas figuras sobre una pantalla blanca.
Lamentas entonces que el sentido de las figuras no tome la forma que quisieras. Hace mucho que carezco de esa libertad. La perdí cuando mi blog rompió las barreras del anonimato para convertirse en ese sitio donde entran amigos y conocidos cuando no encuentran actividad mejor para su ordenador. Y comentarte luego en persona, tomando un café o caminado con el gorro sobre la cabeza, el derrotismo que han adquirido tus mensajes.
El derrotismo está ahí y no podría negarlo. Es forma fundamental de una crisis que preferiría no dar a conocer, aunque nunca falte un toque de impersonal distancia con que disfrazarla. Nada de detalles, nada de nombres. Nada de nada.
Y así, con ridículos subterfugios, el mensaje derrotista resulta que es el fruto de una derrota personal. Adquiere un tono abstracto y lejano, el mismo que manifiestan ahora las figuras que veo multiplicarse sobre mi pantalla. Con estos rodeos y esta búsqueda infructuosa de conceptos primarios nunca conseguiré dar a mis textos el tono costumbrista de una canción de Chico y Chica. Lo mío tira más a Astrud, pero se queda en canción barata de cantautor. Derrotismo regional que aspira a ser imperial.
Hay quien piensa en un conato de literatura. Desde luego, se equivocan, por que mi mensaje no es más que una forma rápida de convertir el blog, ya de por sí agónico, en un ente caótico y amorfo. Incluyendo además referencias y contextos intencionadamente lejanos al lector que quisiera que no lo fuera, fascinado como estoy con engañarle y distraerle con palabras huecas que no lo son.
De nuevo, no seré yo quién rechace halagos y palmadas, que el alma folkclórica (la tengo, y quién bien me conoce bien lo sabe) es una de esas cosas que me niego a perder.
Adquiere lo que escribo, en fin, un tono entre lo impersonal y la más extrema intimidad. Es extraño, y debo reconocer que, a pesar del derrotismo, me gusta y me place. Y cada cual que lo valore cómo pueda y quiera.
Yo querría evitarlo. Hablar de L-kan, digo. Por que, desde mi pedestal de destrucción masiva, nunca pude soportarlos. Apracerieron en mi vida, como en la de la mayoría que los tienen hoy por grupo de cabecera, con aquel Superenserio con el que Subterfuge se encargó de elevarlos poco disimuladamente a la absurda categoría de redentores del tecno-pop español.
Con L Kan aparecía un nuevo modo de hacer electro-pop. Claro que sí.
Una revelación de humor barato fabricado con bases para las que otra calificación diferente a la de cutre sería injusta. Acompñado todo con una puesta en escena caótica con intenciones de transgresión que se dejaba lucir desde conciertos en Radio 3 a actuaciones imposibles en Tómbola o en aquel programa de Terelu tan incalificable (y que tanto añoramos algunos, la verdad)
Esto a cara vista, que no hay nada que produzca tanto placer en mi ser como criticar contra todo y todos. Mejor si es en acto público.
Lo malo de la crítica facil producto de una pose es que muchas veces se aleja de la realidad, y en realidad L Kan siempre me produjeron tanto placer como el de criticarles.
L Kan son elementales, burdos y toscos. Pero Moderno de mierda (ahora más conocido como Mierda de moderno) también lo es. Y no le es posible caer enganchado con letras tan deliciosamente contraculturales como la que acontece, tan poco a tono, por otro lado, con la entrada.
Nunca la contracultura fue tan anticultural, por mucha Beavuoir que metas en tus canciones (Otra zorra de cuidado, la Simone)
Ahora que con Discazo introdujeron en sus composiciones bases mucho más cimentadas y melodías sorprendentemente pegadizas, Moderno de mierda puede admitir con claridad su admiración por el surrealismo de todo a 100 de estos madrileños.
Ahora tengo que enterarme si la Bourdieu era tan puta como la Beavoir, que no tiene pinta. Que ser frívola intelectual requiere de ciertos esfuerzos.

viernes, enero 05, 2007

¿Dónde estabas tú aquella tarde?

Sonando en mi cabeza: Buscando en el baúl de los recuerdos (Karina )

Seis horas, de cinco de la tarde a once de la noche, de compras. Incluyendo tiempos de transporte, eso sí.

Dos vehículos, varios kilómetros, tres jugueterías, una librería, una feria de artesanía, y las infinitas tiendas de dos centros comerciales. Este es el fabulosos despliegue navideño que nos montamos el día de ayer en busca de la felicidad ajena. Nosotros somos así de católicos, romanos y apostólicos; no salimos de una y ya estamos poniendo la otra mejilla a ver si podemos arrebañar un poco más la tarjeta de crédito.

Seis horas dan para muchas historias y confidencias cuando transcurren en los escenarios más frecuentados de una ciudad tomada por ordas de libre-compradores que compran las mismas horteradas (me incluyo, que soy muy del pueblo yo) con un dinero que debiéramos desperdiciar en vicios malsanos.

J ha sido en esta bonita misión mi acompañante y chófer. Entre un ponme ese cedé de Karina que bajamos las ventanas y la peña lo flipa, y un sácame el móvil un momento que parece que no hay policía por aquí, J ha compartido secretos que ya conocía y ha sentenciado con ellos a más de uno y de una. Además de hacerme descubrir que los juguetes de mayor éxito son los tienen la mayor cantidad de plástico de colores mal-combinados, de movimientos más crueles, de luces intermitentes, de sonidos estridentes y acentos robóticos, de sonrisas artificiales y, sobretodo, de mayores envoltorios.

He de reconocer, y reconozco por tanto, que la de hoy ha sido una tarde reconfortante y reconstituyente. Por que uno es el primer fanático de ése hobbie, deporte u enfermedad que es la de comprar lo más bonito y más grande al mejor precio. Mejor si te llevas el ultimo y jodes la Navidad al que viene detrás. Por que los consumistas del tercer milenio somos así, nuevos matamoros sin escrúpulos y llenos de odio hacia el prójimo.

Yo nos llamo Los perfectos católicos.

En la imagen, J y moderno de mierda de cena navideña rememorando tiempos mejores en algún pueblo perdido del valle del Cerrato. En su desenfreno nocturno habitual, J ha pedido la práctica totalidad de sus complementos. Moderno de mierda, perfecto siempre, conserva peluca, gafas, pendientes y abrigo pro-Jackie. Amén de una boca innegablemente sugerente.

miércoles, diciembre 27, 2006

Vidas de santas como ejemplo de dolor

Sonando en mi cabeza: Cebras (Dinarama )

Los hechos, los actos más sencillos toman una complejidad mayor por momentos. Y si todo empieza a agitarse sin que yo pueda seguirlo, prefiero mirar desde mi ventana como cae poco a poco la niebla. Borrando las imágenes del parque en una espesa y tranquilizadora blancura.

Mientras Ana Obregón declara no relevar el nombre de su hombre, yo continúo mi estado hibernante en el sofá. Así nunca conseguiré un hombre como el de Ana, y eso es lo único que lamento.

Han sido ya varias las llamadas telefónicas, alguna más contabilizando las que no quise atender en momentos bajos de mi estado polar. Las horas y lugares de encuentro se definen claramente y estrecho el cerco en un único encuentro. Delante del Corte Inglés, claro está. Que si cierra a las nueve habrá que ir antes, a ver si vemos algo.

Sigo aturdido y ya casi no importa acudir en plena Navidad al Corte Inglés para encontrarme allí con otros cientos de congéneres alienados.

Lo mío no tiene nombre. A veces me encuentro cierto paralelismo con algún concursante de Gran Hermano; y aún sabiendo que esto debería producirme escalofríos, no me inmuto y hasta casi me hace gracia. Es como una canción antigua de Fangoria, de aquellas que conseguían paralizarme como una revelación. Entre la conciencia y el pasotismo. La insensibilidad o la criogenia.

El invierno es lo que tiene, que deja frío y produce ojeras.

Imagen: V.P. y D.M. en la palza de la Universidad (Valladolid) a 26 de septiembre de 2005. Algunas cosas no cambiaron con el clima ni con los lugares. Mantengo la esperanza de que nunca lo hagan.

sábado, diciembre 23, 2006

All I ever wanted

Sonando en mi cabeza: Enjoy the silence (Depeche mode )
Antes de encender el ordenador me pongo unas gafas de sol, unas de esas de patilla enorme que cubren por completo mi campo visual.
Y lo hago por que no puedo evitar dejar constancia de mi pasión por el drama. Dos días sin televisión, ordenador y literatura; no más de dos días para comprender que no sé vivir sin algún elemento desestabilizador que le ponga pimienta a mi vulgar vida de becario post-graduado.
Tanto esfuerzo para llegar a comprender mi amor por la entropía vital puede ser debido a su carácter eminentemente subconsciente. Por que el mío no es un drama al uso, ningún ordinario guión de teleserie. El mío, no podía ser de otro modo, es un drama nada comercial, fabricado a base de malentendidos, desencuentros y encuentros. Más o menos fugaces, más o menos sinceros.
Como en pos del desequilibrio mi inconsciente ordena actuar en desacuerdo con mi razón, me emborracho cuándo no debo y con quién no debo para no abandonar mi cama en supuestos buenos momentos de reencuentros y felicidad invernal.
Y huyo de la ciudad en el más crucial de ellos, a abandonarme en plan travesti radical por el poder de las pelucas y las faldas de corte francés.
Quién sabe que encontraré cuándo vuelva, si el drama habrá conquistado ya mi vida real y me veré obligado a construir otra vida en la misma ciudad.
De momento, y aunque sea solo de modo figurado y poco honesto, se me ocurre pedir perdón por no ser quién debí ser. Por que nunca lo seré.
¿Dónde quedaría sino el drama?

sábado, diciembre 16, 2006

Lemon boy

Si busco en los espacios muertos, muertos en el momento y en el lugar, encuentro los cadáveres de la víctima y el verdugo.
A veces soy yo mismo uno de ellos. Y no tengo razones para arrepentirme o suplicar perdón.
Después de todo, el espacio está congelado en mi mente. Y en condiciones de criogenia poco importan súplicas y rencores.

martes, diciembre 12, 2006

Al fin del camino

Hoy tenía pensado escribir sobre un tema bien diferente. Algo comprometido y trascendente.

Pero en el plan intimista y emocionalmente pragmático en que me hallo inmerso, he decidido prescindir de toda discusión y alegato de algo que, en definitiva, queda muy alejado de mis circunstancias.

Y es que esta noche he acabado solo a medianoche, sentado en medio del sofá, rodeado de cojines en plan jaima y dejando caer un par de lágrimas por mi cara. Esto sí que son circunstancias propias.

Ha resultado una escena tremendamente patética, soy consciente. Pero así es moderno de mierda, sincero y transparente como una vajilla real de La Granja. Y más caro aún, por si os lo preguntabais.

Yo, que no soy nada presuntuoso, creo que lo que ocurre es que soy de un sensible que tiro para atrás y no me puedo resistir a un buen final feliz.

Esta noche acababa mujeres, quizás la mejor serie de ficción que haya dado la televisión de este país. Que yo recuerde, claro, que uno aún no tiene edad suficiente.

Sus responsables, Dunia Ayuso y Félix Sabroso, y esto no es ningún descubrimiento, construyen una pareja artística demoledora. Desde sus comienzos frívolos (Perdona bonita......) hasta el toque maduro y comprometido de Mujeres, estos dos no han perdido nada de su interés por la humanidad de los personajes y lo entrañable de las relaciones que les unen.

Mujeres es un retrato hecho con humor y cariño de una parte importante de la sociedad española. En una familia matriarcal, de clase media, caracterizada por un estilo de vida con el que no podemos dejar de identificarnos, surge el drama. El drama entendido como un nudo argumental plagado de situaciones familiares, cercanas y fácilmente imaginables a nuestro alrededor. Contadas y sentidas con una ternura de la que nuestra percepción real adolece.

Esto de entender la vida cotidiana como un motivo entre cómico y entrañable es todo un descubrimiento. Lo es al menos en el modo que Dunia y Félix (amigos míos de toda la vida) crean Mujeres. La honestidad es el mejor camino para reflejar una realidad. Y en eso, Mujeres sale ganando.

viernes, noviembre 24, 2006

Como mierda de gallina estreñida

A mí esta señora me ha producido escalofríos desde que tengo conocimiento de su existencia.

Bueno, no. La verdad es que en el momento en que se convirtiera en Ministra de Cultura del Glorioso Gobierno de Jose María Aznar me producía hasta simpatía, de lela y pava que parecía ser la mujer. Una suerte de nueva integrante de ese grupo de ministras-objeto, maternalistas y entrañablemete familiares de las que Celia Villalobos fue máxima exponente.

Los escalofríos con Esperanza comenzaron más tarde, cuando se afianzó como semblante indispensable del sector más rancio y post-fascista de la derecha mayoritaria española. Cuando se reveló tan racista, clasista y homófoba como sus congéneres Zaplana o Acebes. Nada que ver con mi querida Celia, que resultó ser una pava de corazón, entrañable y blandita como la mierda de gallina descompuesta.

Populista es la mejor palabra que define a la Señora Aguirre, poseedora de muchas más cosas en común con Chávez (el de Venezuela) de lo que podamos reconocer a simple vista. Lo demuestra a diario en su parcela de poder madrileña: televisión incendiaria cada día más cercana al talante de la COPE, contra-leyes autonómicas sin mayor intención que la de llamar la atención de medios y necios, discursos grandilocuentes y vacíos, rencores fingidos y demás retahíla merecedora de sainete post-moderno.

Ahora nos cuenta que no llega a fin de mes, con sus 98.000 € anuales de sueldo (más de 16 millones de pesetas) Sin contar con beneficios añadidos que servidor no duda que existan. Esperanza es así, hace de la política un show descarado, algo transgresor incluso, de necedades y sinsentidos.

Yo, de todos modos, llamo a todos los católicos de buena intención a que ayuden a Esperanza, y me sumo a la campaña iniciada por mi adorada Eva Hache. Por que seguro que la mujer no puede ahorrar para un plan de pensiones dignos.

Para evitar que se pague la anciandad castigándonos con conferencias en universidades ajenas, apotemos Un Euro por la Esperanza. Poner la otra mejilla nunca fue tan molón.

miércoles, noviembre 22, 2006

Apuntes de reflexión vital.

Sonando en mi cabeza: Dragón de Comodo (Ultraplayback )

¿Habéis visto en la tele al tío ése

de los documentales de animales?

Juega con arañas,

se enrolla con serpientes

y caza cocodrilos y caimanes colosales.

Se pierde por al selva

con un grupo de monos,

y corre como un loco

tras un dragón de Comodo.

¿No se da cuenta el muy bobo?

Un dragón de Comodo

No es un gato ni es un loro. Perdona nena, estás equivocada.

Pues es buena persona,

y nunca mata nada

Nació en la sabana australiana,

creció con aborígenes

y bichos, y ranas,

lejos de Occidente

Por eso la gente no lo entiende.

Si se cuenta el muy loco.

Un dragón de Comodo

se deja ver muy poco

Un dragón no es un animal doméstico.

Un dragón de Comodo es un dinosaurio.

Como tú,

que eres un dinosaurio del electro-punk

Hoy tengo 4 cosas que decir. Lo haré en orden inverso de preferencia, por aquello de crear clímax:

1. Las campañas publicitarias del cine norteamericano me tienen fascinado. Más allá de las presentaciones, de los anuncios ordinarios y de la presencia masiva en los medios, Hollywood reinventa fenómenos sociales para seguir haciendo caja.

Hoy medio departamento hablaba del nuevo James Bond (“es que, claro, rubio, pues queda raro”) y el otro medio de Borat (“qué crítica más buena a los USA, tía”)

Y es que si el agente 007 ha pasado de instrumento propagandístico a bodrio desfasado cuyo mayor interés es el peinado del protagonista, esto de introducir conceptos de la más auténtica telebasura como elementos de crítica hueca y efectista es absolutamente penoso.

Será molarlo demasiado, pero yo es que soy impermeable a la basura norteamericana. Más Sofia Coppola y menos Shyamalan (qué apellido, el muy joputa)

2. Julio José Iglesias es mi nuevo ídolo televisivo. Es tan imbécil que se ha convertido en el monologuista perfecto.

3. Ramalazo sale mañana a la calle. Ya podéis ir corriendo a encontrar el vuestro, que ya sabéis todas que se ha convertido en objeto de culto.

4. Me indigno al oír debatir a todas horas, en los medios y fuera de ellos, acerca del puto proceso paz vasco cuando miles de trabajadores de FASA van a degradar sus contratos a convenios de desempleo parcial.

Nuestra posición socio-económica está cada vez más devaluada. En poco tiempo tendremos que ver como nos convertiremos en meros objetos de producción económica, extinguida como está toda lucha social por nuestros derechos e intereses reales. Mientras, nos dejamos distraer por debates ajenos e insustanciales, mucho más interesantes para ser defendidos o repudiados.

La verdad, prefiero que sea Hollywood quien me engañe.

Ultraplayback son pioneros dentro de esa generación de músicos (¿?) que han hecho uso de Internet para dar a conocer sus creaciones pro-musicales, mucho antes del fenómeno myspace.

Compañeros de aventuras internaúticas y performativas de grupos tan carismáticos como Focomelos, La Rubia Montoya, Crashcats o MiniPiernaExtra, forman junto a todos ellos una particular corriente musical, combinación entre el electroclash, el tecno-pop guitarrero (ese de que ahora Fangoria quiere convertirse en baluarte) y cierto terrorismo musical, más provocador que peligroso.

Todos ellos mantienen sus propios blogs y fotoblogs (sigan los vínculos de la derecha para conocerlos) Y lo hacen de una forma mucho más que digna, puede que con más talento aún con que fabrican sus artefactos sonoros.

Portadores y exportadores de una sub-cultura frikista, en lo musical son herederos de cierta corriente, entre lo incorrecto y lo absurdo, de la primera movida madrileña. No es posible negar su relación con Glutamato ye-yé o con Almodóvar y McNamara, con los que comparten un mismo concepto de absurdo provocador.

Preocupados especialmente en la provocación inteligente e incisiva a base de un humor políticamente incorrecto, títulos como Viva la anorexia, Me molo o Prefiero Dixie Chicks a las Chicks on Speed dan buena idea de ello.

Bases puramente electrónicas, fabricadas con escasos pero efectivos medios, voces dignas del making-off de los castings de OT, ritmos desenfadados y conceptos egocéntricos definen la música de Ultraplayback.

Podéis encontrar todo ello en minifalda scratch, único largo del grupo a día de hoy (y que podeis bajaros de gratis en su web). Ellos lo reconocen: puede que no sepan cocinar, pero calientan como nadie.

martes, octubre 31, 2006

Tócatelo con la trompa.

Sonando en mi cabeza: Zerbina (Le Mans )

Papapapa

Papapapapa

Papapa

Papapapapa

Vivo en una ciudad

tengo pocos amigos.

Solo soy

una más.

Sé que no voy a sorprender,

y no sé

qué pensar

cuándo otros opinan.

Solo sé

si algo

me sienta bien

o no.

Cosas fáciles de entender,

También.

Una vez,

cada mes,

compro un periódico.

Nunca voy

más allá

de la cartelera, y

no avanzo más.

No merece el esfuerzo.

A alguien le puede interesar,

no a mí

Todos saben lo que anda mal,

yo no.

Todos saben lo que anda mal,

yo no.

No te disgustes,

eso me

da igual.

Solo sé

si algo

me sienta mal

o bien (x4)

Hay momentos en el laboratorio en que no tengo otra ocupación más allá de esperar a que algún liquido bulla o que algún otro liquido empiece a tomar color amarillento. En esos momentos, con M80 de fondo obligándome a desear la muerte a Brian Ferry, cojo, voy y me pongo a leer el País.

Delante de mis liquiditos, claro, que uno les siente como carne de su carne, y es muy responsable con ellos.

Yo formo parte de esa gran mayoría de la población que empieza los periódicos por la contraportada, partidario total como soy de las partes traseras, tantas veces mucho mejores que las delanteras.

En las partes traseras de los periódicos, por ejemplo, siempre aparece alguna de esas noticias candidatas a curiosa, de las que ponen en cabecera en el informativo de Antena 3. Hoy he descubierto en la parte trasera del periódico que los elefantes tienen autoconsciencia. Sentencia destacada en el artículo: “Happy (que es el absurdo nombre de una elefanta) se tocó 47 veces con la trompa una marca que le habían hecho en la ceja”. ¿Se puede hacer algún comentario a esto? Felicidades a Happy. Y que cumpla muchos más.

Yo, por mi parte, opto por mirar un poco a mis liquiditos, no sea que les dé por montarse una fiesta de burbujas y color a mis espaldas.

Pero continúo, por que la sección televisiva es mi favorita. Yo prácticamente nunca veo la tele, y en ocasiones lo lamento, por que siempre he sido muy partidario de la cultura alienante de masas. Para compensar leo con avidez las sipnosis de cada película y programa. Esta noche he decidido pasar un rato de sufrimiento social con Ken Loach en La 2. Definitivamente me es imposible integrarme en la cultura de masas, con esta inquietud cultural que llevo dentro.

Las noticias radiotelevisivas suelen ser tanto o más ponzoñosas que las de contraportada. Día si, día no, engrandecimiento de PRISA. No voy a hablar mucho, por que uno, humilde como es, tiene mucho miedo del señor Polanco.

Mi alma es demasiado etérea como para preocuparse de las noticias de Economía, y el deporte es cosa de hombres, que os voy a decir que no sepáis. Además, sus exitosos protagonistas tienen una edad peligrosamente similar a la mía. Y eso me frustra, y me hace odiar un poco a mis progenitores por no anular mi infancia metiéndome en un club de tenis a los cuatro años. Soy pura envidia, lo admito y no lo lamento.

En las necrológicas no aparece nadie interesante. Si quiero leer una biografía siempre me queda la Wikipedia. La sección de Sociedad del País (Gente se llama, que gente no somos todos, solo algunos, especialmente ciertas modelos anoréxicas y cocainómanas) no merece nada la pena. Para conocer lo que le ocurre a la Gente, yo soy mucho más partidario del tomate. Ya ves, un acceso de asimilación en la vulgaridad de las masas.

La sección cultural habla de una cultura que siento muy ajena, y que sospecho que la gran mayoría siente como tal. Casi tanto como la sección de Economía. Libros de tirada irrisoria, conciertos de muy escaso aforo, todo muy de minoría selecta. La cultura no fue hecha para las masas. Y yo a estas alturas del periódico me siento más masa que nunca.

Un central ingente sobre los últimos avances médicos me hace pasar sin pausa hacia el meollo de la actualidad informativa. De la que solo leo los titulares, la verdad. Por que la actualidad nacional e internacional, la justa.

Conclusión final: la elefanta Happy es máxima protagonista de la actualidad. Lo sentimos, ZP.

Mi devoción incondicional por Le Mans se fundamenta en una discografía consistente pero, sobre todo, honesta.

Fundadadores del Donosti sound (movimiento fundamental en el indie español) bajo el nombre de Las Aventuras de Kirilan, Zerbina es una canción más de desesperanza, de ese pasotismo vital con el que tan identificado me siento. Un fondo musical perfecto para una tarde de otoño sin nada más que hacer que escuchar música y ensuciar el tiempo delante del ordenador.

jueves, octubre 19, 2006

Felicidad ferial

Sonando en mi cabeza: Alguien voló (La habitación roja )
Hace un par de horas que llegué a casa. No había nadie. Después de cambiarme de ropa y merendar media bolsa de Lays (¿cobraré algún día por los servicios publicitarios prestados?) abrí la mochila que llevo usando desde hace más de cinco años.
La pobre estaba, y en estos momentos aún continúa, manchada de aceite. Consecuencias del accidente ciclista que provocó un catalán anormal (era catalán, yo que quieres que le haga) cuando hablaba por el móvil en catalán (recalco esto por que fue la clave que me dió a conocer su nacionalidad)
El catalán, como yo mismo junto con el resto de integrantes de mi grupo de investigación sobre Biocostumbles, se dirigía al recinto ferial. Allí nos esperaban acreditaciones para acceder a Expo Bioenergía´06. Acreditaciones que nos abrían las puertas además a Vivienda´06.
De la mochila, además de unas cinco bolsas de esas de plástico buenorro, y alguna incluso con cordones a modo de agarraderas, han salido:
- Ocho bolígrafos. Escriben todos, y uno además en cuatro colores. Los diseños son de los más variopintos. Les hay gorditos, con forma ortopédica, estilizados. Hay uno incluso que, de lejos, parece formar parte de un conjunto de boli y pluma de los que se relagaban a los niños antiguos el día de su Primera Comunión.
-Cuatro lapiceros, tres de ellos con goma en la parte posterior. Ideales todos para suspender mi certificado Cambridge de inglés.
-Una lapicera (o portaminas, si has nacido en Palencia) con mina incluída.
-Un balón de playa hinchable. Azul y blanco. Superveraniego, superpop y superdesenfadado.
-Dos bolas antiestress. Una de ellas es una burda representación planeta tierra; el otro no es una bola. Es una casa cutre unifamiliar de pueblo castellano. Si un día me compro una casa no acudiré a la inmoviliaria de que hace propaganda. Yo no quiero vivir en una casa tan espantosa.
-Dos globitos blancos. De los alargaditos, no de los redondos.
-Un mechero. Para cuando me pidan fuego.
-Cuatro llaveros. Tres de ellos son semitransparetes y moderadamente discretos. Uno de ellos tiene la forma elemental de una casa. El cuarto es el llavero más feo del mundo.
-Una cinta de esas tan espantosas para colgarse el móvil o las llaves, o las dos cosas, al cuello. A los inmigrantes de mi barrio les encantan. A lo mejor se la regalo a uno.
-Unos cordones amarillos para zapatillas deportivas. Kill Bill de economato.
-Una bolsita con unos cuántos pelets combustibles para estufas ecológicas (¿?) El eslogan, literal: ¿Te imaginas? Pellets. ¿No os dan ganas de ir a compraros pellets ya mismo?. Y yo que iba a comérmelos.
-Un cedé sobre la Feria Forestal Internacional Asturiana (AsturForesta) de 2007. En la imagen superior, AsturForesta 2006, fotografía incluida en el cedé (para que veáis que comparto) Mensaje: Talemos árboles para fabricar más pellets. Es genial ser ecológico.
-Tres entradas de Expo Bioenergía´06 para este fin de semana. Se las regalaré a quien sepa va a dar buen uso de ellas.
-Un par de revistas sobre energías renovables, y la guía de Expo Bioenergía´06. El resto de papeles fueron extraídos de la mochila y debidamente abandonados antes de salir del recinto ferial.
-Una argolla profesional para obreros de la construcción. Para conseguirla tuve que acertar una pregunta seleccionada al azar por mi mismo en una ruleta. Os pongo en conocimiento: las escaleras de mano no pueden utilizarse en un andamiaje si no lo indica el protocolo pertinente. O algo así. La argolla es ligerísima y plateadísima. Creo que me la voy a colgar del vaquero. Lujo obrero.
-Una piruleta.
-Un Sugus (la siguiente, cobro publicidad)
-Caramelos. No voy a contarlos. Hay unos cuantos Solanos (Solano, te ha tocado)
Después de que estos tesoros abandonaran mi mochila, olvidé que estaba llena de aceite. ¿A quién le importan los accidentes provocados por gilipollas catalanes cuando sacas de tu mochila este cargamento de útiles publicitarios?
Nota pos-post: Moderno de mierda ha encontrado lugar propio en fotolog. Solo para avanzados.
Samurgays sigue funcionando, que Nuka y yo seguimos amándonos.

miércoles, octubre 18, 2006

Modernos y vacíos.

Sonando en mi cabeza: Tan modernos y sintéticos (Parabólica )
Por que sigo sediento por mucho que sienta dentro
Siempre hay excusas para un poco más
Encontramos la forma de autoengañarnos
Perdiendo el dinero y la identidad
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Convencido de lo insano que resulta ser mi cuerpo
Siento que tiemblo si te tengo lejos
Dejándolo todo por viajar un momento
Aunque siempre termine tirado por el suelo
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Hoy, por vez primera, el Moderno de mierda va a acallar sus
pensamientos. Acaso no haya nada que decir.
Volverán las palabras un día. Estad atentos a vuestro ordenador.
Parábolica ha sido la última de las formaciones que ha creado Juani Mister Fly para deleite de los fanáticos del electro-pop en español. Lemon^fly y Postura 69 fueron sus proyectos más conocidos, basados en conceptos bien diferentes; desde el pop electrónico, melódico y con toques fangorianos, al electro-chochi petardo.
Yo, que me declaro admirador sin paliativos del tecnopop cuidado y algo ingenuo de Lemon^fly, nunca comprendí el paso a ese proyecto de electro-pop desfasado y con aspiraciones truncadas a electroclash que fue Postura 69. Con Parabólica se intentó un proyecto más comercial, cercano a esa nueva Fangoria (guardando distancias) que tan lejos está ya de aquellas maravillosas composiciones infernales.
Tan modernos y sintéticos lo demuestra. Single máximo del único album de Parabólica, esta canción mama del electro-pop más puro. Melodías claras, bases sencillas y pirulas de por medio. Incluso un leve pero claro plagio a Depeche Mode.
Alegato en definitiva a una modernidad vacía. Puede que la modernidad siempre estuviese hueca y nunca quisimos verlo.

Modernos y vacíos.

Sonando en mi cabeza: Tan modernos y sintéticos (Parabólica )
Por que sigo sediento por mucho que sienta dentro
Siempre hay excusas para un poco más
Encontramos la forma de autoengañarnos
Perdiendo el dinero y la identidad
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Convencido de lo insano que resulta ser mi cuerpo
Siento que tiemblo si te tengo lejos
Dejándolo todo por viajar un momento
Aunque siempre termine tirado por el suelo
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Somos los primeros en las puertas del deseo
Atrapamos el momento
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Tan modernos y sintéticos
Hoy, por vez primera el Moderno de mierda va a acallar sus
pensamientos. Acaso no haya nada que decir.
Volverán las palabras un día. Estad atentos a vuestro ordenador.
Parábolica ha sido la última de las formaciones que ha creado Juani Mister Fly para deleite de los fanáticos del electro-pop en español. Lemon^fly y Postura 69 fueron sus proyectos más conocidos, basados en conceptos bien diferentes; desde el pop electrónico, melódico y con toques fangorianos, al electro-chochi petardo.
Yo, que me declaro admirador sin paliativos del tecnopop cuidado y algo ingenuo de Lemon^fly, nunca comprendí el paso a ese proyecto de electro-pop desfasado y con aspiraciones truncadas a electroclash que fue Postura 69. Con Parabólica se intentó un proyecto más comercial, cercano a esa nueva Fangoria (guardando distancias) que tan lejos está ya de aquellas maravillosas composiciones infernales.
Tan modernos y sintéticos lo demuestra. Single máximo del único album de Parabólica, esta canción mama del electro-pop más puro. Melodías claras, bases sencillas y pirulas de por medio. Incluso un leve pero claro plagio a Depeche Mode.
Alegato en definitiva a una modernidad vacía. Puede que la modernidad siempre estuviese hueca y nunca quisimos verlo.

miércoles, octubre 04, 2006

Con bata y a cuatro patas.

Parte I. Los Preludes. Sonando en mi cabeza: Dicen que te vas (Ellos )
Me aburre ya
Tanta literatura
Dicen que te vas
Por que no tienes cura
No es la primera vez
Que intentas esto
Ya lo sé
Siempre has vuelto suplicando
Adivina que estoy escuchando
Mi contestador tiene tu voz
grabada diciéndome adiós
Me dicen que quieres irte de esta ciudad
decidir un nuevo rumbo
y olvidarme por un segundo
Me han contado que te han visto andando
Por el aeropuerto facturando
Y no se si será verdad
me lo han dicho tantas veces
que lo mismo no me convence
Se que hay algo que se te olvida
cada ves la pista de salida
Cuando te instales allí
al menos piensa mas en mí
Por que ya sabes que me tienes aquí
Quieres volar
Pero te asaltan dudas
Te encanta quejarte y pensar
Que tu situación es dura
Y ya no se que decir
Si mis bromas no te hacen reír
Ahora vas y luego vienes
Y no soy yo esta vez quien te detiene
Mi contestador tiene tu voz grabada pidiendo perdón
Me dicen que quieres irte
de esta ciudad
decidir un nuevo rumbo
y olvidarme por un segundo
Me han contado que te han visto andando
por el aeropuerto facturando
Y no se si será verdad
me lo han dicho tantas veces
que lo mismo no me convence
Se que hay algo que se te olvida
Cada vez que ves la pista de salida
Cuando te instales allí
al menos piensa mas en mi
Por que ya sabes que me tienes aquí
Pásate otra semana
sin salir de la cama
Me dicen que quieres irte
de esta ciudad
decidir un nuevo rumbo
y olvidarme por un segundo
Me han contado que te han visto andando
por el aeropuerto facturando
Cuando te instales allí al menos piensa mas en mi
Por que ya sabes que me tienes aquí
Si en el fondo te vas a ir
Llévate dinero por si haces escala en Medellín
Para salir pulse cero

Yo estaba mucho más dispuesto, con esto del mal tiempo que por fin llega y con aquello de estar en el paro cual protagonista de una peli de Ken Loach, a escribir casi a diario en el Moderno. Pero chico, Valladolid me esperaba con los brazos abiertos, con el cielo soleado y dispuesta a cancelar mi trabajo con Loach para meterme la vulgar película de Miguel Bardem en la que vivo.

Ingeniero químico y becado en un fantástico proyecto de investigación para la producción de biocombustibles a partir de residuos agrícolas, admito vivir fascinado y maravillado con mi vida insustancial.

Después de todo, uno siempre tuvo alma de vecina de escalera y no hay sitio mejor para desarrollar esa faceta que el laboratorio de Ingeniería química de la Universidad de Valladolid. Después de seis (seis!!) años estudiando para ser el ingeniero que os recuerdo ya soy, es ahora cuando más horas paso en la facultad. Incentivado sin duda por eso de recibir dinero en vez de darlo.

Nunca estuvo más en duda aquello de que el dinero no es nuestro Dios.

Ellos han marcado a toda una generación de maricas y modernas.

Su primera maqueta, Deberías cambiar de opinión, contenía los que serían mayores hits de aquel álbum revolucionario que fue Lo tuyo no nombre. Ellos convencieron a Subterfuge y a miles de adolescentes necesitados de una alternativa al rancio del Ubago y a la gorda chillona de La Oreja de Van Gogh.

Un primer éxito, Diferentes, es a día hoy, y seguirá siéndolo por mucho tiempo, el mayor himno gay que nos ha dejado el nuevo siglo. Un himno lleno de ese rencor adolescente que todos hemos sentido.

Un debut algo inocente y poco arreglado dio paso a un segundo album, autoproducido esta vez, en el que si bien las letras siguen siendo pilar fundamental, los arreglos y guitarreos construyen canciones más sólidas y creíbles.

Dicen que te vas es claro ejemplo de esta evolución. Cifrando una historia banal con fondo aeroportuario, referencia cocainómana incluida, la clave electro-pop eterniza una letra sin fin.

Ellos ha marcado nuestra generación e inevitablemente forman parte de la banda sonora de nuestras vidas (lícito parafraseo a Los Sencillos)

lunes, septiembre 11, 2006

Me encanta esto de sudar.

Sonando en mi cabeza: Desde Pedralbes hasta el mar (TCR )
Ya no puedo disimular
Esa afición tan singular
Utilizar furgoneta a modo de ascensor
Desde Pedralbes hasta el mar
Tengo muy clara mi misión
Que solo es dar conversación
Y no dejarte escuchar
Las noticias en tu transistor
De copiloto por la ciudad
Desde Pedralbes hasta el mar
Se acabarán las calles tirada en el sofá
Puesto que esto es lo que quiero
Me parece muy honrado y muy sincero
Coger y hacerlo sin más
Vestida de repartidor
Asida por el calor
Bajaré la ventana para respirar
Desde Pedralbes hasta el mar
Desde Pedralbes hasta el mar
-¿No sales hoy?
-Creo que no.
-¿Cómo es eso?
-¿Cómo es que?
-Que no salgas.
-Pues no sé, que no me apetece. ¿Quieres que me vaya o algo?
-No, hijo. Es solo que me parece raro.
Raro no sé, pero lo que es, es un coñazo.
Llevaba toda la semana esperando un día de paz, y ahora en casa, solo y escuchando Nosoträsh descubro que pasar tantas horas sin hacer nada ni hablar con nadie me aburre mazo (sí, ahora hablo como la gente de la calle)
Primera medida de emergencia naranja: voy a quitar a las costras estas y a ponerme a los Fischerspooner.
Era yo el que odiaba las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, es cierto. Pero admito, aún a riesgo de contradecir mi entrada anterior y como buena chaquetera que siempre he sido, que estas fiestas han sido mucho menos espantosas de lo esperado. Aunque solo fuera por las malas compañías.
Noches que no acababan nunca antes de la madrugada y días entregados al arte de dormir ignorando el teléfono; de lunes a viernes sin tiempo a pensar, reuniéndonos los de siempre (quien sabe si por última vez) consagrados a devorar pinchos castellanos y a beber más y más cerveza.
El colmo de la vulgaridad todo.
Rota, eso es cierto, por algún acto casi-reivindicativo, que queda siempre muy total la pose inconformista de todos-los-que-gobernais-sois-una-mierda-y-si-nos-dejasen-nosotros-arreglaríamos-el-mundo-en-un-tris-megatrix. Pose profunda y con mensaje, claro que sí.
Ya lo dice el Ser Punk, que insiste en ello siempre que puede ella, que soy un superficial y un banal. Y me lo dice como con asco la muy perra, totalmente sesuda y concienciada como es ella.
Yo me reivindico, solo faltaba, como tal. Por eso amo tanto al Ser Punk, y por eso tiene ella privilegios que tantas otras desearían. Por descerebrada y por que me discute como nadie esas pequeñas nimiedades que son la salsa de nuestras necias y superfluas vidas.
Menos mal que ha entrado en ellas (en nuestras vidas, digo) la Activista Total, que se ha convertido en luz y guía de nuestros actos. La Activista Total es adorable, chicos. Bollera, Feminista, Rojaza, lo tiene todo, oiga. Yo, con todos estos atributos, me he hecho Super-fan Total de ella. No podía ser de otro modo.
Nuka, otro de las luces que ilumina la obscuridad de mi vida, nos regaló su presencia para luego dejarnos tiradazos otra vez por las diyeis holandesas. Le atrae el poder de los platos una barbaridad a esta chica. Igual le da que sean altas, bajas, grasosas o feas, con tal de que le pinchen un ratito a Miss Kittin. Yo no le puedo reprochar nada, pobrecita mía, con este amor mutuo que nos profesamos. La recuerdo ahora, en los momentos en que la espalda me chorrea de sudor, y pienso que ella estaría encantada de morirse de calor. Chica, que añoranza que me entra.
Hubo muchos más estos días. Otra cena-botellón con las eternas Amigas del Centro, viendo porno malo acompañado de unas maravillosas pechugas al roquefort, máxima cumbre de mi saber gastronómico. Con ellas aprendí a distinguir la silicona en pechos ajenos y descubrí el poder hipnótico de una penetración mil veces repetida.
Una visita-relámpago de la embajada arandina trajo recuerdos agridulces y secuestró a mi amada L.S. para la causa del alcoholismo.
La no menos amada M. Montero volvió también para recordar días de cachis en la plaza de Cantarranas y para secuestrar también al Amante Ingeniero. El señor Sedano llegó un día más tarde, en el peor momento posible. No tuvo descanso; menos mal que fue siempre muy aficionado a patearse Valladolid, sobretodo con alcohol y comida de por medio.
El tercer miembro G también estuvo con nosotros, a punto de huir a por diyeis holandeses, siguiendo la estela de nuestra Gran Maestra G. Y muchos otros, más bien otras, siempre otras, conmigo ya se sabe. Así no vuelvo a probar churro en la vida.
Ahora todo eso se esfuma entre exámenes y la obligada diáspora de los que por fin se hayan licenciados y en posesión de un contrato de trabajo, más o menos maloliente.
Los únicos sucesores de los Fresones Rebeldes merecedores de ser tomados por tal fueron los efímeros TCR. Con varios componentes de la banda näif más popular que jamás vio España, TCR firmaron una excelente carrera de post-punk con toques de power-pop en dos elepés publicados por Subterfuge.
Rápidas, pegajosas y con un mucho más carácter punk del que jamás tuvieron los Fresones. Así son las canciones de estos barceloneses que sucumbieron como muchos otros a la precariedad del mal llamado chicle-pop.
En Desde Perdalbes hasta el mar TCR utilizan guitarreos sucios, baterías machaconas, bases pegadizas y una melodía tan simple y deliciosa como un paseo en furgoneta por Barcelona.

martes, septiembre 05, 2006

La modernez elitista

Sonando en mi cabeza: Odio las fiestas populares (Alpino )
Odio las fiestas populares
Las discotecas y los bares
Y el infierno en la Tierra es para mí
Como Sevilla en la Feria de Abril
Y en los carnavales
Me dan los siete males
Pero es mucho peor
En un festival de rock
Odio las fiestas de cumpleaños
Las nocheviejas y aniversarios
Y el Vietnam es jauja para mi
Si lo comparo con Pamplona en San Fermín
Y en los carnavales
Me dan los siete males
Pero es mucho peor
En un festival de rock
Odio las fiestas (x 6)

Una noche sin apenas dormir y residuos de cerveza en mis venas. Acabábamos de estrenar Septiembre y era uno de los días más calurosos de las últimas semanas.

En pleno mediodía y con un volumen de tráfico que se multiplica por momentos, recorría yo con La Isa (mi anciana bici roja) el extrarradio de un Valladolid que empezaba a llenarse de indeseables borrachos, sudorosos y con un fatal sentido de la estética.

Nuka regresaba, y hacía coincidir su estancia con los días de mayor gloria de la ciudad.

(Decidme que no os encanta este comienzo digno de novela barata)

Y es que en una época rebosante de felicidad, en que dormir y beber cerveza sin control se imponen como nuestras principales ocupaciones, las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo (nombre que da idea del carácter rancio que las imprime) han llegado para perturbar nuestros sentidos con multitudes ebrias, camisetas sucias y un incesante hedor a orín y vino barato del Carrefour.

Rodeados de chorizos fritos y multitudes ansiosas de grasas saturadas, el viernes noche buscamos refugio en algún bar popero del centro. A la salida, jovenzuelos conduciendo jovenzuelas montadas en carritos del Día en un extravagante rito de cortejo adolescente y las mismas horrorosas camisetas sucias de calimocho hacen que Valladolid deje de ser una idílica capital de provincias para convertirla en Infierno terrenal.

Por todo esto y mucho más, por que las Fiestas populares son la máxima expresión del cutrerío nacional, de la falta de civismo y única salida para concursantes de Operación Triunfo, hoy me quedo en casa.

Que aquí el único borracho antisocial soy yo.

Alpino nace, vive y muere bajo el auspicio de Spicnic, discográfica albaceteña de inspiración underground (¿habrán descubierto ya Las Kepchup el significado de esta palabra?)

Compañeros de proyectos claves del electro-indie patrio más auténtico (Intronautas, Parade o Calígula 200) Alpino apenas publica un par de elepés, apenas vende unos centenares de discos al elitismo modernil nacional (nunca español, Rax, recuerda), y no es hoy más que un vago recuerdo en la mente de muy pocos.

Con un sonido sucio y anárquico, y canciones fabricadas en cadena de montaje, este cuarteto ha dejado para el recuerdo más de una letra digna de ser compilada en el Moderno. Si bien aquella versión del No sucederá más, cantada a dúo con Alaska fue el mayor éxito de estos herederos de Terry IV, Odio las fiestas populares es el mejor ejemplo de sus letras petardas e hiladas con absurda ironía.

Tiene que ser horroso Pamplona en San Fermín, oyes. No quiero ni pensarlo.