jueves, noviembre 24, 2005

Memorias de un viaje a la Capital.

Capítulo 3. El reencuentro. Sonando en mi cabeza: De viaje (Astrud & Fangoria versionan a Los Planetas)
Podemos irnos juntos/ Lejos de este mundo/ Tu y yo
En un viaje por galaxias infinitas hacia el sol
No queda nada/ que prolongue mi parada/ en este mundo
ni un solo minuto
Tu y yo/ de Viaje por el Sol
En una nueva dimensión
Que podría ser mejor/ que estar siempre juntos tu y yo
Tu y yo/ de Viaje por el Sol
En una nueva dimensión
Que podría ser mejor/ que estar siempre juntos tu y yo
que estar siempre juntos tu y yo
tu y yo
Puedes venir conmigo
Vámonos, no tenemos que salir
Por que este cielo/ lanza brazos invisibles/ hacia mi
Y si vinieras
En el centro de esa estrella/ pasaría el resto de mi vida
Tu y yo/ de Viaje por el Sol
En una nueva dimensión
Que podría ser mejor/ que estar siempre juntos tu y yo
que estar siempre juntos tu y yo
Tu y yo/ de viaje por el Sol
En una nueva dimensión
Que podría ser mejor/ que estar siempre juntos tu y yo
Eran ya cerca de las tres de la mañana y desde la calle se podía ver encendida la luz del comedor del 1º 1ª.
Nuka pensó que sería buena idea llamar al telefonillo, ansiosa como estaba por ver de nuevo a Georgina. Nuka estaba borracha, yo no. Pero eso no fue impedimento para cumplir lealmente los deseos de mi lesbiana particular. Por que, lo admito, estoy realmente sometido al poder del Bollo.
Y ante la mirada atónita del tercer componente del grupo G, decidido y sin pensarlo mucho, timbré descaradamente en el 1º 2ª. El tercer componenete me miró, y me pregunto si estaba seguro de que fuera ese el piso, por que nadie contestaba.
Reparando en el error conseguí que Gi se asomara a la ventana, desde la que disfrutan ella y sus compañeras de una fabulosa vista a una diminuta plaza del Raval. Gi estaba en pijama y lucia legañas en los ojos. Gi estaba durmiendo unos instantes antes de nuestra impertinencia, provocada por alguna descuidada que se dejó la luz dada.
Nuk y yo sosteníamos una extravagante conversación con la chica del 1º desde la diminuta plaza del Raval, en tanto el tercer componente se distraía con los basureros aparcados en la esquina. Mientras esnifaban cocaína nos dirigieron una leve mirada para decir aquello de:
-Estos son maricones- sin desdén, tan solo cerciorando la realidad.
De verdad que los basureros de Barcelona serán drogadictos, pero tienen un ojo clínico que ya quisiera para su quema particular Jiménez Los Santos.
-Está húmeda.
-Mejor, así coloca más.
El tercer componente nos contaba admirado y casi feliz las conversaciones de los basureros cocainómanos mientras nos dirigíamos a aquel local donde una loca nos acosaba pidiendo drogas.
Al dia siguiente pudimos ver a Gi, ya perfectamente dispuesta a ser admirada por el mundo. Nos la llevamos de botellón al albergue, a una minúscula habitación ocupada por seis literas. Ropa de toda índole tirada por cualquier sitio, y apenas un par de metros cuadrados útiles para disfrutar de la compañía de otras seis personas. A pesar de ello, Gi repitió al día siguiente, despertando ya la curiosidad de alguna compañera de estudios que disimuladamente se colará en nuestra habitación a inspeccionar a la visitante.
En nuestras ultimas noches –prescindiré de los días, que son una cosa mucho menos interesante- el grupo G contó ya con su invitada de honor, que como buena anfitriona nos paseó por alguno de los garitos más inmundos del Raval, donde drogas, vírgenes coronadas y maricones formaban un escenario digno de alguna novela de la adorada Etxevarría.
Mariconeo y bollereo de toda clase y condición en apenas un par de calles. Madonna sonando constantemente , un chico de Ponferrada igualito al señor X se nos quiere agregar, bollos barriobajeras de pelea a la salida del Aire, disculpas aceptadas de de la bollo de SantaCo que no llamara para vernos, alguien que me pregunta si me llamo Edu y pienso que para él no, Gi obteniendo tabaco de contrabando con sucios negocios delante de máquinas expendedoras, una reconciliación con beso entre cientos de bolleras que no dejan de empujar motivadas ante la visión de un varón al que molestar.
Unos días memorables, esperemos que lo sean para todos.
Los tres protagonistas del momento musical de hoy son lo más del pop es este país, y lo son además bajo muy diferentes premisas y con conceptos musicales y estéticos bien distintos. Fangoria nace con y del electro-pop, con la herencia de la música más maravillosamente petarda de los 80, alcanzando por méritos propios una posición inédita y exclusiva en el panorama trendy y musical. Astrud son el surrealismo y la demencia de la música pop, poses y temas extravagantes que nunca se alejan del buen gusto y de un algo muy suyo que no sabe si es ironía o duda existencial. Los Planetas son el indie personificado, con sus virtudes y sus defectos, el grupo insignia del pop alternativo español.
Y de una canción de esas tan espléndidas que a lo largo de tantos años han dejado estos últimos, arreglada y reinterpretada por los primeros nacen tres minutos fantásticos, llenos de arreglos sonoros que abrazan con esplendidez a la inconfundible voz de Manolo y los coros de la Divina Alaska.

3 comentarios:

Sara dijo...

Oye moderno, lo de los basureros me ha encantado.
Por cierto, te he puesto un link porque tu blog mola mazo y lo sabes (la platilla divina :P). Espero que no te importe.
Besitos.

Fanmakimaki dijo...

Como me gusta tu crónica de Barcelona. Parece como si hubiese visitado el soho londinense. Un buen principio para una historia de Lucia (Como tu dices) o una peli de almodovar. Sigue....

Telita dijo...

Ya sabes que a una criatura inocente como soy yo estas cosas le maravillan, me fascina que eres muy camaleónico(tanto como los grandes cantantes éstos a los que les da por fusionar), triunfas en cada ambiente.